Este puño que se yergue sobre este papel digital,
este puño que puede jactarse, de haber limpiado lágrimas,
de interrumpir sollozos, de dar adioses;
este puño que esta noche derrama letras,
que no sabe como expresar la tristeza
que aquella musa le hace sangrar;
este puño hoy, ya no quiere luchar.
Este pecho, que continua prestándose para ser pisoteado,
que a falta de alegrías es seducido por cualquier extraño,
como un vicio, el desgarrador desenlace le atrae,
cuantas derrotas mas a cuestas he de cargar,
en mi espalda, adentro, aquí, donde a veces se gastan las lágrimas,
me pregunto si ademas de Dios, habrá alguien que ame mi alma.
Y allá vas, o soy yo quien se aleja,
de seguro es la vida la que nos separa,
quizás, confundimos las almas,
aun así, es raro,
la mía aun grita que te ama.
Este ser, que en poco te ha llorado mucho,
sigue aquí, sin entender porque gritaste que le amabas,
porque proferiste dichas palabras,
y sin esperar razón mayor, él empezó a amarte sin preguntas,
sin dudas, arriesgando todo, soñando todo;
quedando sin nada.
Son hojas de aire, los sueños y emociones que en estas humildes palabras tratan de abrirse paso, de crecer de dar un aliento de quizás algún día llegar a ser...
"Pero por mucho que uno marche, hay cosas que uno siempre lleva consigo, cosas que le envuelven o le punzan por dentro. La ilusión de vivir libre a toda costa y de estar siempre disponible para toda oportunidad que se ofrezca, impide echar raíces en el suelo y . . .. No se puede cortar a un hombre toda relacion con el pasado, no se puede mandar a nadie por el mundo sin raíces, Aunque el pasado sea doloroso o vergonzoso, nos pertenece tanto como le pertenecemos!". Emiliano Jimenes