He sufrido tantas traiciones
que ni las puedo enumerar.
Desde la traición del clima, ambivalente y arrogante
que se viste de oscuro y muestra un sol radiante;
desde el mirar de unos ojos que se entrelazan y miran con ocio
para luego hipnotizarte, llevarte al abismo del amor y el odio.
Nunca he confiado en mi instinto,
le juzgo, creo que tiene mal juicio,
pero de alguna forma, el maldito
cuando me habla dicta el veredicto.
Tengo una corazonada encendida,
acá, en el alma
y mi instinto se jacta;
me tima y me acorrala, me intimida
(¿será esta la primera vez que meta la pata?).
No he sufrido aun la traición de un amigo, de un hermano
temo que sea la primera vez que deba enfrentarlo.
He sufrido tantas traiciones en mi vida,
tendrá mi instinto razón
y será esta una nueva traición.
Son hojas de aire, los sueños y emociones que en estas humildes palabras tratan de abrirse paso, de crecer de dar un aliento de quizás algún día llegar a ser...
"Pero por mucho que uno marche, hay cosas que uno siempre lleva consigo, cosas que le envuelven o le punzan por dentro. La ilusión de vivir libre a toda costa y de estar siempre disponible para toda oportunidad que se ofrezca, impide echar raíces en el suelo y . . .. No se puede cortar a un hombre toda relacion con el pasado, no se puede mandar a nadie por el mundo sin raíces, Aunque el pasado sea doloroso o vergonzoso, nos pertenece tanto como le pertenecemos!". Emiliano Jimenes
sábado, 4 de julio de 2015
lunes, 25 de mayo de 2015
...Ver llover...
Allá, en el umbral entre el sueño y el despertar,
escuché algo parecido a granos de arroz que caían,
que se esparcían dentro de la olla metálica,
granos, que ligeros, se estrellaban en el techo,
en silencio, obedecí al sentimiento de la emoción;
"¡si, esta garuando!" me dije y en medio de las sábanas me enrosqué,
con la ilusión de descansar lloviendo,
y dormí con los ojos abiertos.
Y me levanté,
un tanto moribundo diría Serrano,
espantado por la hora, la pereza y el hambre,
y admiré a través de la ventana la llovizna;
ver llover, tan sano ejercicio.
Y me dejé ir,
Llevo días pensándote,
y me he aferrado a una idea tan absurda,
quizás por estar camino a reencontrarme,
a estar nuevamente conmigo mismo, en mi soledad,
te has clavado entre ceja y ceja,
estas acá, ahorita que escribo, que te pienso,
si existes, pero a la distancia.
No lo comprendo. Y encojo mis hombros,
depuro pensamientos,
estos sentimientos, y escampo en lo absurdo,
te escribo, te pienso a ratos, mas que nada cuando no respondes,
¡Que bobo!
¿Quien eres?
Lo desconozco.
¿Quien soy?
Es una pregunta que tiene una respuesta aun mas descabellada,
ni yo lo se a veces.
Ahora llueve mas, diluvia, ¡que hermoso paisaje!.
Mi estado de ánimo se traspapela entre las gotas:
Este clima, tan desolado, frío, triste, es tan hipnótico;
ver llover, no pasa el tiempo, no pasa la vida, no pasa nada.
¡Oh Silvio!
Que será de la gota de rocío,
que cae en el rostro de quien no puede amar
ni puede amarme,
¡Oh Silvio!
Mejor que no llueva mas.
Dejó de llover,
dejo de lavar mi interior,
veo la hora y me zambullo en mi sarcófago,
imitar el descanso eterno
-ojalá pueda dejar de pensarte tanto-
"No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca, jamás, sucedió";
escuché algo parecido a granos de arroz que caían,
que se esparcían dentro de la olla metálica,
granos, que ligeros, se estrellaban en el techo,
en silencio, obedecí al sentimiento de la emoción;
"¡si, esta garuando!" me dije y en medio de las sábanas me enrosqué,
con la ilusión de descansar lloviendo,
y dormí con los ojos abiertos.
Y me levanté,
un tanto moribundo diría Serrano,
espantado por la hora, la pereza y el hambre,
y admiré a través de la ventana la llovizna;
ver llover, tan sano ejercicio.
Y me dejé ir,
Llevo días pensándote,
y me he aferrado a una idea tan absurda,
quizás por estar camino a reencontrarme,
a estar nuevamente conmigo mismo, en mi soledad,
te has clavado entre ceja y ceja,
estas acá, ahorita que escribo, que te pienso,
si existes, pero a la distancia.
No lo comprendo. Y encojo mis hombros,
depuro pensamientos,
estos sentimientos, y escampo en lo absurdo,
te escribo, te pienso a ratos, mas que nada cuando no respondes,
¡Que bobo!
¿Quien eres?
Lo desconozco.
¿Quien soy?
Es una pregunta que tiene una respuesta aun mas descabellada,
ni yo lo se a veces.
Ahora llueve mas, diluvia, ¡que hermoso paisaje!.
Mi estado de ánimo se traspapela entre las gotas:
Este clima, tan desolado, frío, triste, es tan hipnótico;
ver llover, no pasa el tiempo, no pasa la vida, no pasa nada.
¡Oh Silvio!
Que será de la gota de rocío,
que cae en el rostro de quien no puede amar
ni puede amarme,
¡Oh Silvio!
Mejor que no llueva mas.
Dejó de llover,
dejo de lavar mi interior,
veo la hora y me zambullo en mi sarcófago,
imitar el descanso eterno
-ojalá pueda dejar de pensarte tanto-
"No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca, jamás, sucedió";
ojalá pueda ver llover y estar sereno en mi soledad.
domingo, 19 de abril de 2015
...Erase que era...
Te vi tan ausente, tan otra, tan distinta y tan igual;
tan perdida y tan hallada
y a la vez pareces de verdad ser tu.
Estoy seguro de que eras tu, el abrazo, la voz;
pero no la de ayer.
Te reconocí pero no te recuerdo así.
Y desde entonces he vivido un remolino de malogrados recuerdos;
recuerdos de nosotros, de nuestra historia.
Recordé lo pura y frágil que eras,
la inocencia que se desprendía de tu mirada.
¿Como yo si te recuerdo?
Será que alguien mas emergió de ti,
borró cualquier vestigio de tu existencia y ahora estas tu,
tan desconocida, tan moderna, tan normal, tan "mainstream".
Te has convertido en aquello que detestabas,
no al punto de odiarlo pero si de evitarlo.
Eres el resultado de un sinfín de banalidades mundanas.
Y yo acá me culpo, si así es.
Me culpo de lo que hice
y de lo que deje de hacer.
Te arrojé tan lejos de mi cuerpo,
te empuje a las garras del famosos estado por "defecto"
y ahora eres lo que has decidido ser.
Y hoy acá, despidiendo a quien fue tu vid, estas aquí.
Se que eres tu y no te conozco pero te recuerdo, acá dentro de mi ser te he reconocido,
como si tan solo hubiese sido ayer cuando nos despedimos por primera vez, oh agosto.
Aquel momento, nuestro momento. Y es solo eso, un bello recuerdo.
El recuerdo de lo que eras, de lo que fuimos y de lo que intentamos ser;
todo palpado en las vastas arenas del tiempo.
Te vi, y ya no estas, pero tu urna aun guarda un brillo de quien fuiste,
el hoy ha sabido mimetizar el rastro superficial de quien fuera mi Princesa.
Te has marchado y no darás vuelta atrás, aunque tu urna pulule de un lado a otro
ya solo quedarás presente en mi pasado; allí donde tu fantasma me ha estado acosando,
donde hoy provoca el mas puro rocío proveniente del alma.
Te vi, pero ya no estas, no se quien eres y no lo sabré mas
tan perdida y tan hallada
y a la vez pareces de verdad ser tu.
Estoy seguro de que eras tu, el abrazo, la voz;
pero no la de ayer.
Te reconocí pero no te recuerdo así.
Y desde entonces he vivido un remolino de malogrados recuerdos;
recuerdos de nosotros, de nuestra historia.
Recordé lo pura y frágil que eras,
la inocencia que se desprendía de tu mirada.
¿Como yo si te recuerdo?
Será que alguien mas emergió de ti,
borró cualquier vestigio de tu existencia y ahora estas tu,
tan desconocida, tan moderna, tan normal, tan "mainstream".
Te has convertido en aquello que detestabas,
no al punto de odiarlo pero si de evitarlo.
Eres el resultado de un sinfín de banalidades mundanas.
Y yo acá me culpo, si así es.
Me culpo de lo que hice
y de lo que deje de hacer.
Te arrojé tan lejos de mi cuerpo,
te empuje a las garras del famosos estado por "defecto"
y ahora eres lo que has decidido ser.
Y hoy acá, despidiendo a quien fue tu vid, estas aquí.
Se que eres tu y no te conozco pero te recuerdo, acá dentro de mi ser te he reconocido,
como si tan solo hubiese sido ayer cuando nos despedimos por primera vez, oh agosto.
Aquel momento, nuestro momento. Y es solo eso, un bello recuerdo.
El recuerdo de lo que eras, de lo que fuimos y de lo que intentamos ser;
todo palpado en las vastas arenas del tiempo.
Te vi, y ya no estas, pero tu urna aun guarda un brillo de quien fuiste,
el hoy ha sabido mimetizar el rastro superficial de quien fuera mi Princesa.
Te has marchado y no darás vuelta atrás, aunque tu urna pulule de un lado a otro
ya solo quedarás presente en mi pasado; allí donde tu fantasma me ha estado acosando,
donde hoy provoca el mas puro rocío proveniente del alma.
Te vi, pero ya no estas, no se quien eres y no lo sabré mas
lunes, 2 de marzo de 2015
Experiencias
Escribir, matar ansias, matar el tiempo;
editar el ánimo, el pensamiento, la vida-no así el tiempo.
Editar el verbo, la sintaxis, el estilo.
Borrar, reescribir, parafrasear;
y de la nada compaginas, enumeras, empastas y la archivas.
Una historia nueva, una historia vivida
Descansas y a los días te percatas;
vas de cero, las experiencias no paran;
no pasan de lejos, no pasan sin dejar nada.
editar el ánimo, el pensamiento, la vida-no así el tiempo.
Editar el verbo, la sintaxis, el estilo.
Borrar, reescribir, parafrasear;
y de la nada compaginas, enumeras, empastas y la archivas.
Una historia nueva, una historia vivida
Descansas y a los días te percatas;
vas de cero, las experiencias no paran;
no pasan de lejos, no pasan sin dejar nada.
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