Entendí que de nada valía escribir cuanto extrañaba a quien me hería;
entendí que entre el tiempo que pasa y el pensar,
la inexistencia de aquellas personas se hacia menos significativa;
entendí que ya no están aunque estén,
que se marchan con todo, sin siquiera dejar nada, y lo poco que dejan
son los recuerdos que como con yerra, se marcaron en el alma.
Entendí que las cosas simplemente pasan sin razón inmediata,
sin explicación pronta, y a veces nunca entendiendo el porque;
entendí que el miedo es malo,
que nos limita y nos aparta de la lucha que se cuaja con cada día;
entendí que la vida no es como uno cree de cría,
es cruda, difícil, dolorosa, triste pero a su vez,
exacta, a ratos dulce y placentera, con muchas sonrisas que mimetizan
lo agridulce de la misma.
Entendí que aun no sé nada aunque sé mucho,
que ignoro lo que va a pasar en el mañana, en el próximo minuto;
entendí que mis decisiones son el mañana,
que voy construyendo mi ayer y mi mañana en el hoy;
entendí que hay un amor único y que no es humano,
que lo que conozca en este viaje parecido
es simplemente un ápice.
Entendí que de nada sirve escribir si en ello pierdo mi vida, mi tiempo,
que escribo cada día, con errores en todo, en gramática,
ortografía y caligrafía;
entendí que no he perdido el tiempo, sino que lo he invertido
en otros aspectos;
entendí que soy lento, que no aprendo de mis errores
que de igual forma sigo cayendo y en la misma a mis dos pies regreso;
aprendí que sigo aprendiendo y cada vez que creo haber aprendido algo por completo,
la vida me cachetea, me sacude, me hiere y me deja tendido en el suelo,
mordiendo el polvo, de ahí es de donde vengo.
Entendí que aun no entiendo, ni aun cuando creo entender esto.
Son hojas de aire, los sueños y emociones que en estas humildes palabras tratan de abrirse paso, de crecer de dar un aliento de quizás algún día llegar a ser...
"Pero por mucho que uno marche, hay cosas que uno siempre lleva consigo, cosas que le envuelven o le punzan por dentro. La ilusión de vivir libre a toda costa y de estar siempre disponible para toda oportunidad que se ofrezca, impide echar raíces en el suelo y . . .. No se puede cortar a un hombre toda relacion con el pasado, no se puede mandar a nadie por el mundo sin raíces, Aunque el pasado sea doloroso o vergonzoso, nos pertenece tanto como le pertenecemos!". Emiliano Jimenes