He sufrido tantas traiciones
que ni las puedo enumerar.
Desde la traición del clima, ambivalente y arrogante
que se viste de oscuro y muestra un sol radiante;
desde el mirar de unos ojos que se entrelazan y miran con ocio
para luego hipnotizarte, llevarte al abismo del amor y el odio.
Nunca he confiado en mi instinto,
le juzgo, creo que tiene mal juicio,
pero de alguna forma, el maldito
cuando me habla dicta el veredicto.
Tengo una corazonada encendida,
acá, en el alma
y mi instinto se jacta;
me tima y me acorrala, me intimida
(¿será esta la primera vez que meta la pata?).
No he sufrido aun la traición de un amigo, de un hermano
temo que sea la primera vez que deba enfrentarlo.
He sufrido tantas traiciones en mi vida,
tendrá mi instinto razón
y será esta una nueva traición.
Son hojas de aire, los sueños y emociones que en estas humildes palabras tratan de abrirse paso, de crecer de dar un aliento de quizás algún día llegar a ser...
"Pero por mucho que uno marche, hay cosas que uno siempre lleva consigo, cosas que le envuelven o le punzan por dentro. La ilusión de vivir libre a toda costa y de estar siempre disponible para toda oportunidad que se ofrezca, impide echar raíces en el suelo y . . .. No se puede cortar a un hombre toda relacion con el pasado, no se puede mandar a nadie por el mundo sin raíces, Aunque el pasado sea doloroso o vergonzoso, nos pertenece tanto como le pertenecemos!". Emiliano Jimenes