Ambos estamos perfecta
y completamente a salvo, aun sin conocernos,
esperando quizás que los caminos se lleguen a cruzar;
quizás ha sido tanta la locura de hacerlo,
que ya de reojo lo hemos hecho;
en esta infinidad de arcilla moldeada que somos
compartimos algo que hemos tratado de
entregarle a otros.
A veces me pregunto cuanto hará falta
para susurrarte a los oídos
que desde hace mucho espero por tu respiro,
y con cada fracaso,
me aseguro mas el amarte,
ansiando errar y aprender lo necesario
para contigo poder lograr lo que
en el olvido no se ha podido alcanzar.
Y mirarte a los ojos,
y recordad que tuve alguna vez
que amar el tiempo que pase
sin mas nadie que el silencio
y la compañía nunca despreciada
del ser que en aquel momento te dirá
cuanto te ama.
Y continuaré andando
cuidando mi paso,
quizás con un poco o mucha mas atención,
quizás no sirva de nada,
quizás de alguna forma
en otros yerros caiga,
quizás me falta aprender mas para
cuando te encuentre entender de verdad
lo que es amar.
Son hojas de aire, los sueños y emociones que en estas humildes palabras tratan de abrirse paso, de crecer de dar un aliento de quizás algún día llegar a ser...
"Pero por mucho que uno marche, hay cosas que uno siempre lleva consigo, cosas que le envuelven o le punzan por dentro. La ilusión de vivir libre a toda costa y de estar siempre disponible para toda oportunidad que se ofrezca, impide echar raíces en el suelo y . . .. No se puede cortar a un hombre toda relacion con el pasado, no se puede mandar a nadie por el mundo sin raíces, Aunque el pasado sea doloroso o vergonzoso, nos pertenece tanto como le pertenecemos!". Emiliano Jimenes
viernes, 30 de marzo de 2012
domingo, 25 de marzo de 2012
...Lo incierto de la incertidumbre...
Cuanto has naufragado,
como en un laberinto
que recorres impregnado de fatiga,
y en el momento en el que te entregas
al sentimiento de escapar,
topas con pared y nuevamente
empiezas a desistir
y hasta piensas en entregarte
a la muerte, a veces optas por renunciar.
Cuantas veces has iniciado un camino con ímpetu
con unas fuerzas descomunales,
con un sentimiento de superioridad
en segundos te percatas de que has fracasado,
dejas de luchar; cuantas otras
has iniciado sin ánimos de empezar
y obtienes, quizás sin desearlo o haberlo pensado,
el resultado que en otras ocasionas has anhelado.
La vida es un misterio,
una gran nube de humo,
una niebla que se espesa
conforme avanzas en ella;
es el misterio mas incierto
que se aclara solo cuando
estamos inhalando las ultimas horas,
cuando palpamos las ultimas brisas,
cuando recordamos nuestras huellas;
quizás morir es el premio
de sobrellevar el rompecabezas que fue
el vivir.
como en un laberinto
que recorres impregnado de fatiga,
y en el momento en el que te entregas
al sentimiento de escapar,
topas con pared y nuevamente
empiezas a desistir
y hasta piensas en entregarte
a la muerte, a veces optas por renunciar.
Cuantas veces has iniciado un camino con ímpetu
con unas fuerzas descomunales,
con un sentimiento de superioridad
en segundos te percatas de que has fracasado,
dejas de luchar; cuantas otras
has iniciado sin ánimos de empezar
y obtienes, quizás sin desearlo o haberlo pensado,
el resultado que en otras ocasionas has anhelado.
La vida es un misterio,
una gran nube de humo,
una niebla que se espesa
conforme avanzas en ella;
es el misterio mas incierto
que se aclara solo cuando
estamos inhalando las ultimas horas,
cuando palpamos las ultimas brisas,
cuando recordamos nuestras huellas;
quizás morir es el premio
de sobrellevar el rompecabezas que fue
el vivir.
viernes, 23 de marzo de 2012
...Hubiera...
Que habría sido
de no haber ningún bache en el camino,
de haber conocido en persona
la "perfección" que a nadie topa,
que hubiese sucedido.
El conocido "hubiera"
que a mas de uno nos gustaría que existiera,
que la suposición fuese la realidad,
y que viviésemos ese hubiera,
que a muchos nos atormenta,
y que no tuviésemos que soñar
con lo que no ha de pasar.
Que seria del nunca equivocarse,
del no meter la pata,
del vivir a medias;
que seria de vos o de mi
que seria de todo
si quizás nos conocimos de pura casualidad,
quizás por error,
quizás seriamos como dos desconocidos
que viajan en el mismo bus
que no se miran,
ni se hablan y si es posible,
ni campo se dan,
quizás, como hoy,
nos obviaríamos
sin o con intención.
Quizás nos conocimos
y esa fue la perfección
y de no haberlo conseguido
seria el hubiera
del que hoy escribiría en mi habitación;
quizás ese fue el error
y quizás escribir es el resultado
del hubiera que tuvimos,
una realidad mejor.
de no haber ningún bache en el camino,
de haber conocido en persona
la "perfección" que a nadie topa,
que hubiese sucedido.
El conocido "hubiera"
que a mas de uno nos gustaría que existiera,
que la suposición fuese la realidad,
y que viviésemos ese hubiera,
que a muchos nos atormenta,
y que no tuviésemos que soñar
con lo que no ha de pasar.
Que seria del nunca equivocarse,
del no meter la pata,
del vivir a medias;
que seria de vos o de mi
que seria de todo
si quizás nos conocimos de pura casualidad,
quizás por error,
quizás seriamos como dos desconocidos
que viajan en el mismo bus
que no se miran,
ni se hablan y si es posible,
ni campo se dan,
quizás, como hoy,
nos obviaríamos
sin o con intención.
Quizás nos conocimos
y esa fue la perfección
y de no haberlo conseguido
seria el hubiera
del que hoy escribiría en mi habitación;
quizás ese fue el error
y quizás escribir es el resultado
del hubiera que tuvimos,
una realidad mejor.
domingo, 18 de marzo de 2012
...Lucernario...
Estuve a punto de lanzarme,
de volver a probar
el sinsabor de la incertidumbre
o quizás, la aprobación milagrosa;
la cuestión es que
me perdí un momento en la mirada,
quizás no intencionada,
de una ella un tanto mas que bella
y quizás volví a creer
o solamente me escondí.
El tiempo se consumió tan pronto
en cuatro de veinticuatro,
y reencontré algo que había extraviado,
un calor en mi pecho,
un amor nunca prohibido,
siempre percibido
y muchas veces obviado,
yo, el infiel,
y Él ahí, dándome un pedazo de cielo,
recordándome que me tiene en recelo.
El amor es todo lo que nos rodea,
y me atrevo a decir que solo Él es amor
y quizás yo le había abandonado,
quizás es el único que siempre perdona
y anhela el regreso,
solo espero me permita
naufragar en los mares
de aquellos ojos
hoy ya tan lejanos
o me permita encontrarle en aquella
que en el mañana me espera.
de volver a probar
el sinsabor de la incertidumbre
o quizás, la aprobación milagrosa;
la cuestión es que
me perdí un momento en la mirada,
quizás no intencionada,
de una ella un tanto mas que bella
y quizás volví a creer
o solamente me escondí.
El tiempo se consumió tan pronto
en cuatro de veinticuatro,
y reencontré algo que había extraviado,
un calor en mi pecho,
un amor nunca prohibido,
siempre percibido
y muchas veces obviado,
yo, el infiel,
y Él ahí, dándome un pedazo de cielo,
recordándome que me tiene en recelo.
El amor es todo lo que nos rodea,
y me atrevo a decir que solo Él es amor
y quizás yo le había abandonado,
quizás es el único que siempre perdona
y anhela el regreso,
solo espero me permita
naufragar en los mares
de aquellos ojos
hoy ya tan lejanos
o me permita encontrarle en aquella
que en el mañana me espera.
miércoles, 14 de marzo de 2012
...Mala yerba si muere...
Me he preguntado
una y otra centenar de veces
si se extraña en algún lapso
lo que se tuvo ayer
tan seguro en las manos-
si la falta,
la completa ausencia y
hasta la misma rutina en la que te sumergen
no te guía a recordar,
a anhelar
lo que de alguna forma se te quería entregar-.
Yo por mi parte,
podría responder
de manera fría y quizás cortante
que no lamento el resultado
del ayer ya sepultado,
aquel camino que me ha conducido
a este presente un tanto convulso;
y no es que no recuerde lo ya sucedido
si bien es cierto,
he vivido desvelado escribiendo sobre aquel tiempo
y he llegado a este momento
para concluir
que fue un grato sueño,
una maravillosa experiencia,
un capitulo largo y extenuante
un momento que ha quedado
sellado desde hace muchos
momentos ya.
Algún centenar de veces
me cruzó por el músculo
incapacitado en aquel entonces,
la idea de que la ausencia
seria el abono de tanta palabrería
que quedó en la amnesia;
no así, aniquiló
la mala yerba
en lo que todo aquello
se convirtió.
Oh pasado
que de vez en cuando
te cuelas por las sabanas del presente
para avivar los sentimientos
que se han transformado,
aquellos que contigo
se han quedado.
una y otra centenar de veces
si se extraña en algún lapso
lo que se tuvo ayer
tan seguro en las manos-
si la falta,
la completa ausencia y
hasta la misma rutina en la que te sumergen
no te guía a recordar,
a anhelar
lo que de alguna forma se te quería entregar-.
Yo por mi parte,
podría responder
de manera fría y quizás cortante
que no lamento el resultado
del ayer ya sepultado,
aquel camino que me ha conducido
a este presente un tanto convulso;
y no es que no recuerde lo ya sucedido
si bien es cierto,
he vivido desvelado escribiendo sobre aquel tiempo
y he llegado a este momento
para concluir
que fue un grato sueño,
una maravillosa experiencia,
un capitulo largo y extenuante
un momento que ha quedado
sellado desde hace muchos
momentos ya.
Algún centenar de veces
me cruzó por el músculo
incapacitado en aquel entonces,
la idea de que la ausencia
seria el abono de tanta palabrería
que quedó en la amnesia;
no así, aniquiló
la mala yerba
en lo que todo aquello
se convirtió.
Oh pasado
que de vez en cuando
te cuelas por las sabanas del presente
para avivar los sentimientos
que se han transformado,
aquellos que contigo
se han quedado.
viernes, 9 de marzo de 2012
...El ajedrez empírico...
¿Cuantas veces es necesario
probar algo y chocar con pared
para aprender
que no es el camino a recorrer?
Cuanto mas aun
se continua intentando,
moviendo variantes,
jugando con tiempos,
usando lo vivido
para al final obtener un resultado
no menos grato que el antes conseguido.
La vida es un ajedrez inexacto
pero justo,
no tenemos lo que queremos
mas si lo que necesitamos,
las decisiones tomadas
son los movimientos en el tablero
y aunque no siempre hay un contrincante
muchas veces jugamos contra el yo mismo.
Y como se vuelven reales
aquellas palabras que en otro idioma
significaban que todo dependía de mi,
hoy se mira tan real,
semanas hacen que he sentido
que el ayer va teniendo sentido,
que las batallas luchadas
no han sido del todo desperdiciadas,
aquel ayer que simplemente ha sido el borrador
para el hoy,
y lo mejor, quizás he logrado comprender
que no hay imposibles,
simplemente hay cosas
que no nos tocan vivir.
¿Cuantas veces mas tendré que chocar contra pared?,
eso nunca lo sabré;
sin embargo, por ahora
deseo tomar el descanso y dejar de sentir,
dejar de correr y quizás empezar a caminar,
admirar este presente que se posa en mis manos,
y vivir, enamorarme de lo que poseo,
dedicarme a lo que de verdad importa,
aprender a vivir con lo que no se tiene,
y dejar atrás lo que se perdió.
probar algo y chocar con pared
para aprender
que no es el camino a recorrer?
Cuanto mas aun
se continua intentando,
moviendo variantes,
jugando con tiempos,
usando lo vivido
para al final obtener un resultado
no menos grato que el antes conseguido.
La vida es un ajedrez inexacto
pero justo,
no tenemos lo que queremos
mas si lo que necesitamos,
las decisiones tomadas
son los movimientos en el tablero
y aunque no siempre hay un contrincante
muchas veces jugamos contra el yo mismo.
Y como se vuelven reales
aquellas palabras que en otro idioma
significaban que todo dependía de mi,
hoy se mira tan real,
semanas hacen que he sentido
que el ayer va teniendo sentido,
que las batallas luchadas
no han sido del todo desperdiciadas,
aquel ayer que simplemente ha sido el borrador
para el hoy,
y lo mejor, quizás he logrado comprender
que no hay imposibles,
simplemente hay cosas
que no nos tocan vivir.
¿Cuantas veces mas tendré que chocar contra pared?,
eso nunca lo sabré;
sin embargo, por ahora
deseo tomar el descanso y dejar de sentir,
dejar de correr y quizás empezar a caminar,
admirar este presente que se posa en mis manos,
y vivir, enamorarme de lo que poseo,
dedicarme a lo que de verdad importa,
aprender a vivir con lo que no se tiene,
y dejar atrás lo que se perdió.
En el camino se pierden tantas cosas como se ganan,
las ansias de continuar y la fe son las que nunca deben desistir,
perseverar y levantarse para seguir en esta lucha
son los aspectos claves.
lunes, 5 de marzo de 2012
...Un otoño veraniego...
Sin hacer referencia a nadie en particular,
lo que escribo se lo dedico
a las que estuvieron
y también a las que estarán.
Enamorarse nunca es culpa de nadie,
mas que de quien descubre que no se puede vivir
de igual forma que se hacia antes-
antes de conocer a la persona
que en el momento transforma la vida-;
limites, como limitar o controlar lo que dentro
fluye de forma natural,
la razón, en ese momento solo sirve para
avivar las ansias al encontrar cada vez mas motivos
para entregarse sin razón al amor.
Cuanto has dado y no has entendido el motivo,
cuanto has perdido y sigues intentando,
cuanto has aprendido a pesar
de ignorar ese conocimiento,
cuanto has llorado y caído de rodillas
lamentando la perdida, la despedida,
cuanto has crecido,
sin rendirte, sin dudar,
obviando que tu corazón
ha tenido que aprender a sanar.
A todo esto, cual sentimiento se da sin sufrimiento,
ya sea algo malo o bueno
y siendo el amor lo mas puro y sincero
que se puede dar y obtener,
cuanto mas dolor este significa,
al amar se debe estar dispuesto a sufrir, a sacrificar, a morir
y también a perdonar
ya que lo mas bello
conlleva un sacrificio mayor,
implica donarse en la sencillez de la palabra.
Ahora bien, nadie esta exento a amar,
y nadie tiene la culpa de que el amor crezca,
a veces simplemente se da
a veces nace en primavera,
marcando de forma literal el florecer
de una vida nueva
a veces nace en verano, siendo transpirado
del cuerpo de los amados,
o en otoño, luchando contra la transición de la muerte
y a veces en invierno dando el calor
necesario a nuestro pecho;
otras tantas crece en una
estación del año que no corresponde
algo así como un otoño veraniego o
una primavera invernal o
la combinación que se quiera dar;
sin embargo, como cuesta entender
que hay cosas que no se pueden dar,
cosas que no pueden pasar,
como cuesta entender que hay que dejar todo de lado
y continuar,
como cuesta entender
que la vida nos prepara,
al igual que la naturaleza a la mariposa,
para algo mas bello,
para algo mucho mejor,
solo resta darle tiempo,
y esperar a que se de
la estación, el momento preciso,
el ser imperfecto y correcto.
lo que escribo se lo dedico
a las que estuvieron
y también a las que estarán.
Enamorarse nunca es culpa de nadie,
mas que de quien descubre que no se puede vivir
de igual forma que se hacia antes-
antes de conocer a la persona
que en el momento transforma la vida-;
limites, como limitar o controlar lo que dentro
fluye de forma natural,
la razón, en ese momento solo sirve para
avivar las ansias al encontrar cada vez mas motivos
para entregarse sin razón al amor.
Cuanto has dado y no has entendido el motivo,
cuanto has perdido y sigues intentando,
cuanto has aprendido a pesar
de ignorar ese conocimiento,
cuanto has llorado y caído de rodillas
lamentando la perdida, la despedida,
cuanto has crecido,
sin rendirte, sin dudar,
obviando que tu corazón
ha tenido que aprender a sanar.
A todo esto, cual sentimiento se da sin sufrimiento,
ya sea algo malo o bueno
y siendo el amor lo mas puro y sincero
que se puede dar y obtener,
cuanto mas dolor este significa,
al amar se debe estar dispuesto a sufrir, a sacrificar, a morir
y también a perdonar
ya que lo mas bello
conlleva un sacrificio mayor,
implica donarse en la sencillez de la palabra.
Ahora bien, nadie esta exento a amar,
y nadie tiene la culpa de que el amor crezca,
a veces simplemente se da
a veces nace en primavera,
marcando de forma literal el florecer
de una vida nueva
a veces nace en verano, siendo transpirado
del cuerpo de los amados,
o en otoño, luchando contra la transición de la muerte
y a veces en invierno dando el calor
necesario a nuestro pecho;
otras tantas crece en una
estación del año que no corresponde
algo así como un otoño veraniego o
una primavera invernal o
la combinación que se quiera dar;
sin embargo, como cuesta entender
que hay cosas que no se pueden dar,
cosas que no pueden pasar,
como cuesta entender que hay que dejar todo de lado
y continuar,
como cuesta entender
que la vida nos prepara,
al igual que la naturaleza a la mariposa,
para algo mas bello,
para algo mucho mejor,
solo resta darle tiempo,
y esperar a que se de
la estación, el momento preciso,
el ser imperfecto y correcto.
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