Y lo que en principio parecia una posibilidad lejana,
hoy es una realidad,
dejando huellas que no se borran con la brisa,
multiplicando ausencias robando sonrisas,
hoy simplemente te alejas.
Como quien ya no divisa la costa,
asi ya hoy no percibo tu aroma,
aquella esencia que encontraba al merodear las fibras de tu cabello,
cuando me encontraba besando tu cuello,
cuando me atrapabas con tu hechizo;
aun no me explico que hiciste para haberme hecho sentir así.
Este es el final que nadie quiere alcanzar,
es el limite que no se quiere cruzar,
tener que olvidar todo y dejarlo atrás,
darle la espalda a esa parte de la historia y sin mas que hacer,
retomar el caminar,
teniendo de aliciente
que vos ya te habías marchado,
hace mucho tiempo ya.
Te marchas y yo continuo por mi acera,
como cuando me hallaste,
sin esperanzas en pena,
sin candelas encendidas,
sin mirar la pantalla del pedazo de tecnología que nos acercó;
te marchas y vives tu vida,
ya has cruzado el umbral de la despedida.
Son hojas de aire, los sueños y emociones que en estas humildes palabras tratan de abrirse paso, de crecer de dar un aliento de quizás algún día llegar a ser...
"Pero por mucho que uno marche, hay cosas que uno siempre lleva consigo, cosas que le envuelven o le punzan por dentro. La ilusión de vivir libre a toda costa y de estar siempre disponible para toda oportunidad que se ofrezca, impide echar raíces en el suelo y . . .. No se puede cortar a un hombre toda relacion con el pasado, no se puede mandar a nadie por el mundo sin raíces, Aunque el pasado sea doloroso o vergonzoso, nos pertenece tanto como le pertenecemos!". Emiliano Jimenes
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