La vida avanza,
por lo general a su paso
y no al nuestro,
tanto así
que a veces nos deja en el camino
abandonados, huérfanos,
nos deja con nosotros mismos.
Esta siempre lleva su dirección,
una que en ocasiones
no nos parece la indicada y
al tratar de obviarla
tomando algún atajo,
la vía mas fácil,
-tratar de huir-
finalmente regresamos
a la ruta que ella nos muestra;
nadie puede ocupar nuestro espacio en el universo
ni enfrentar nuestra vida
mas que el yo mismo.
Oh vida,
bendita cruz,
cuando me das algo
nunca es lo que yo deseaba,
y cuando lo deseo no me lo concedes;
siempre tan irónica y sarcástica,
a veces cruda e inescrupulosa,
a veces eres el absurdo y a su vez
la realidad mas hermosa.
Llora el tiempo que nunca es nuestro
mas que de la muerte.
Son hojas de aire, los sueños y emociones que en estas humildes palabras tratan de abrirse paso, de crecer de dar un aliento de quizás algún día llegar a ser...
"Pero por mucho que uno marche, hay cosas que uno siempre lleva consigo, cosas que le envuelven o le punzan por dentro. La ilusión de vivir libre a toda costa y de estar siempre disponible para toda oportunidad que se ofrezca, impide echar raíces en el suelo y . . .. No se puede cortar a un hombre toda relacion con el pasado, no se puede mandar a nadie por el mundo sin raíces, Aunque el pasado sea doloroso o vergonzoso, nos pertenece tanto como le pertenecemos!". Emiliano Jimenes
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