En un platillo de la balanza coloco mis odios;
en el otro mis amores.
Y he llegado a la conclusión de que las cicatrices enseñan;
las caricias, también.
"El porvenir de mi pasado" Mario Benedetti.
Atardeceres y amaneceres,
un verano promisorio,
una señal de cambio,
un vendaval de puertas que se asoman,
el día a día que se despierta,
Dios dame fortaleza.
El ayer continua siendo
la luz que enciendo para buscar
lo que fue de mi,
para encontrar la sabiduría,
esa sapiencia que se obtiene
con el empirismo de cada día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario