He empezado a desdibujarte
o a pocos he empezado
a imaginarte en mi iluso imaginario;
he empezado a bosquejar tu silueta
o a pocos he empezado a encontrarte,
de alguna forma, sin mirarnos,
nos hemos ido conociendo
y quizás a ratos ambos delineamos algún trazo.
A veces me abrazo a la ilusión que me da el sueño
o el deseo del quizás;
a veces cepillo las ilusiones
que como astillas o imperfecciones
aparecen lacerando el presente,
recordando el porque hoy me acompaña un ausente.
A ratos pienso en que no puedo,
y enconcho mi corazón dentro del pecho,
amordazo las emociones y mi razón,
cual nazi, usurpa cualquier intento.
Pero hay veces, ocasiones,
esas que irrumpen prepotentes,
repletas de emociones
que mi pecho estalla cual granada
y me aferro a la interrogante
que me seduce a arriesgarme.
La alerta esta vigía,
y los pies reforzados con plomo caminan con metro,
no se escatima en precauciones
aun así, las canas reclaman
que por estar en camino
cuando te percatas,
no hay medida que valga.
Son hojas de aire, los sueños y emociones que en estas humildes palabras tratan de abrirse paso, de crecer de dar un aliento de quizás algún día llegar a ser...
"Pero por mucho que uno marche, hay cosas que uno siempre lleva consigo, cosas que le envuelven o le punzan por dentro. La ilusión de vivir libre a toda costa y de estar siempre disponible para toda oportunidad que se ofrezca, impide echar raíces en el suelo y . . .. No se puede cortar a un hombre toda relacion con el pasado, no se puede mandar a nadie por el mundo sin raíces, Aunque el pasado sea doloroso o vergonzoso, nos pertenece tanto como le pertenecemos!". Emiliano Jimenes
No hay comentarios:
Publicar un comentario