Estos días me he repetido a mi mismo que he escrito poco de lo mismo,
cuando hace un año, tenia repleto esta página de trivialidades mas quemadas
que el mesón de Santa Rosa. Quizás he empezado a sentir menos y a pensar mas, quizás sea la ausencia de la carencia del afecto correspondido, quizás simplemente sea que es tiempo de darle a mi vida un nuevo rumbo. Por ahora, mientras me decido a caminar distinto por diferentes planicies, dejaré un extracto en una página nueva de un mismo relato.
Digamos que nos conocimos por casualidad hace menos de una infinidad,
para no culpar a Dios de lo que sea pueda pasar,
así demeritaremos culpas justificando que es parte de la historia
un error mas que queda en la experiencia
de este ejemplar que cada vez contempla mas la idea de vivir en soledad.
Interpretar o suponer,
según me dijo una vez una de las tantas experiencias que acumulé
no se me da ni para vacilar,
y es que si bien es cierto, el ilusorio en el que habito
maximiza cualquier muestra de afecto,
mi corazón carece de cualquier cualidad cognitiva
y estos dos unidos apremian el paso
hacia el borde del precipicio, lugar al que regreso
consciente o inconsciente, de cualquier forma
ya somos parte recíprocamente.
Hoy me vi encasillado,
ubicado en la silla mas obvia
pero mas obviada;y vos
me definiste de la forma que se evita,
y aunque traté de salir librado
en mi interior era lo que estaba buscando,
un trago de realidad,
como ha sido la tónica las últimas veces,
era demasiado bueno para ser verdad.
Regresar al ruedo de la vida,
menos cabizbajo y mas instruido
o mas cabizbajo y menos instruido;
a veces no se si camino para atrás o
si la vida se mueve hacia adelante mientras
yo me mantengo estático
o si ella va muy rápido y yo muy despacio;
no concibo como termino siempre en esta calle sin salida,
sin pretender nada termino con menos que eso,
acumulando sinsabores.
En este momento mejor no darle chance a suposiciones
ni tratar de interpretar las palabras que, cálidas, has pronunciado,
quizás ni siquiera existas y es simplemente el deseo de amarte
y pensar que eso me hará feliz;
quizás seas el deseo mas un cuerpo de irrealidad,
quizás te inventé y a todo lo demás.
Son hojas de aire, los sueños y emociones que en estas humildes palabras tratan de abrirse paso, de crecer de dar un aliento de quizás algún día llegar a ser...
"Pero por mucho que uno marche, hay cosas que uno siempre lleva consigo, cosas que le envuelven o le punzan por dentro. La ilusión de vivir libre a toda costa y de estar siempre disponible para toda oportunidad que se ofrezca, impide echar raíces en el suelo y . . .. No se puede cortar a un hombre toda relacion con el pasado, no se puede mandar a nadie por el mundo sin raíces, Aunque el pasado sea doloroso o vergonzoso, nos pertenece tanto como le pertenecemos!". Emiliano Jimenes
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