Como un Santamaria he de ser, conquistando la faena,
dando a conocer mi nombre en tus tierras,
acortando las fronteras, no limando las esperanzas,
no dándole espacio al temor; como un Santamaria he de sobreponerme,
ganando tu compañía enamorando tu nombre,
sobre ti he de posar realidades, abrazados de fe y anhelos,
esperando que no falte le deidad que de alguna forma
espera nuestro encuentro, así como yo hoy le ruego su favor a mi anhelo.
Como se entrega el sol a la tierra,
así espero donarme cada vez que pueda,
a tus brazos, a tus caprichos, a tus necedades y hasta con la suegra;
espero ser lo justo y que tu seas lo necesario
para ganar lo que en la otra vida nos espera,
seguir compartiendo el credo, la ilusión y las metas,
ser uno y dos cuando la ocasión lo merezca.
Como quien ama y espera,
así espero que llegues como premio al suplicio de dicha prueba,
y aun sin conocerte de alguna forma he empezado a quererte,
aunque tengo un nombre, un rostro, y una silueta en mente, no se si seras
otra o la última de repente
Son hojas de aire, los sueños y emociones que en estas humildes palabras tratan de abrirse paso, de crecer de dar un aliento de quizás algún día llegar a ser...
"Pero por mucho que uno marche, hay cosas que uno siempre lleva consigo, cosas que le envuelven o le punzan por dentro. La ilusión de vivir libre a toda costa y de estar siempre disponible para toda oportunidad que se ofrezca, impide echar raíces en el suelo y . . .. No se puede cortar a un hombre toda relacion con el pasado, no se puede mandar a nadie por el mundo sin raíces, Aunque el pasado sea doloroso o vergonzoso, nos pertenece tanto como le pertenecemos!". Emiliano Jimenes
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