Sabes, hoy volví a mirar la luna en la madrugada.
Tenia días de no hacerlo,
no quería llenarla de sollozos, de lagrimas.
Oh luna, guardiana en noches oscuras,
cuantas veces le suplique cuidara tu andar,
te abrigara durante aquellas noches frías,
te besara cual labios sedientos por enseñarte a amar.
Oh luna que sigues brillante, que irradias ilusiones
que apagas las estrellas,
es a ti, oh luna a quien le dejo
el honor de ser, en sus noches oscuras,
compañía fraterna,
eterna amante,
un sol que nunca se apague.
Oh luna, no permitas que nada le pase,
que su camino no sea errante,
que el amor verdadero en su lecho
algún día descanse...
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