Para que pedirle mas
al espectro de lo que fuiste
o lo que yo creí que eras,
si al final vuelvo a caer
en el deseo parasitario
de que al final me pudieses querer,
he encontrado un dolor sarcástico, infranqueable,
la insatisfacción de aun no olvidarte;
maldito el momento en el que empece a entregarme
sin medida, sin pesaje, sin cuantificar
cuanto dolor o tristeza me ibas a causar.
Para que escribir
si quizás lees y caes en lo mismo
y si no lo lees
instintivamente vuelves;
ojala solo desapareciera lo que
creí, pensé y juré
había dejado de hacer
de sentir, ojala eso que sentí solo muriera,
seria mas sencillo, seria como antes de conocerte,
extrañando y anhelando tener a alguien a mi lado
pero sin saber que es a vos a quien amo.
La distancia no ha sido suficiente,
ni el tiempo al parecer, al menos en mi,
ha borrado los sellos de agua,
las marcas de tinta,
las palabras venenosas
que se grabaron aquí;
tu nombre de alguna forma
ha resistido mis intentos y como la cicatriz,
aun se mantiene en vilo,
esperando quizás a que mude
o a que mi cuerpo la asimile
quizás en vez de tratar de olvidarte
deba aceptar que nunca me quisiste
y que nunca estuviste aquí.
Son hojas de aire, los sueños y emociones que en estas humildes palabras tratan de abrirse paso, de crecer de dar un aliento de quizás algún día llegar a ser...
"Pero por mucho que uno marche, hay cosas que uno siempre lleva consigo, cosas que le envuelven o le punzan por dentro. La ilusión de vivir libre a toda costa y de estar siempre disponible para toda oportunidad que se ofrezca, impide echar raíces en el suelo y . . .. No se puede cortar a un hombre toda relacion con el pasado, no se puede mandar a nadie por el mundo sin raíces, Aunque el pasado sea doloroso o vergonzoso, nos pertenece tanto como le pertenecemos!". Emiliano Jimenes
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